martes, 4 de enero de 2011

Ser maestra, toda una aventura.


Como niña, ser mamá de mis muñecas era uno de los juegos que más me divertían, cambiarlas de ropita, darles de comer, arrullarlas, quererlas, en fin, la ilusión de ser mamá, estaba en mi mente y mi corazón.
Ser maestra era otro de mis juegos favoritos. Mi hermano menor era uno de mis alumnos favoritos, bueno, en realidad ¡era el único! ¡Lo disfrutaba tanto! sobre todo porque mamá nos dejaba escribir con gis en una pared de la casa; sumas, restas y dibujos eran las lecciones.
Pasa el tiempo y la vida me lleva hacia una puerta que se abre sola. Entro y me encuentro con el inicio de mi camino como maestra. ¿Destino? ¿Casualidad? ¿Suerte?
La oportunidad de entrar a trabajar en una escuela fue algo increíble. La mezcla de emociones, se apoderó de mi el primer día de clases. Recordé a mis mejores maestros y en instantes volví al pasado cuando yo misma era alumna. Con la ilusión y deseos de hacer un buen papel, doy mis primeros pasos avanzando lentamente, para mi sorpresa, en unos cuantos meses llega una nueva oportunidad, la invitación a estudiar la maestría en Educación y fue entonces cuando mis dudas se aclaran y pienso, no basta la buena intención, no bastan los deseos de hacer bien las cosas, no basta el entusiasmo ¡es necesario estudiar y prepararse para ser maestra! y así mi camino se llena de luz.
No tengo la menor duda de que la lectura, el estudio, la preparación y la convivencia con otros maestros con mas experiencia nos dan las herramientas para desarrollarnos profesionalmente.  
No podemos estacionarnos en el camino y pensar que ya lo tenemos todo. Siempre hay algo nuevo que aprender, y aquí estoy, cursando un diplomado, haciendo la tarea, escribiendo, reflexionando en como mejorar mi labor docente.
Espero que al final del camino, pueda volver la vista atrás y sentir la satisfacción de haber hecho bien mi trabajo y "ver flores en el camino".

4 comentarios:

  1. !muchas felicidades!
    por formar una bonita familiaa, y seguir superandotee profecionalmente, que mejor maneraa de enseñar con el ejemplo, que nunca terminamoss de aprender, te deseo mucho exitooo!!!

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  2. Hola buen Día flor.
    Creo que a toda mujer se le inculca el ser Madre, pero nada como aterrizarlo y ponerlo en práctica, lo mismo con la docencia, creo yo. Quien de pequeño no jugó a la escuelita, y en algun momento siempre fuimos maestros, o estudiantes, pero nada como llevarlo a la práctica, ahí es donde realmente uno sabe lo que implica ser Maestro y la suma responsabilidad que tenemos en nuestras manos, yo siempre he pensado que el ser maestro es como ser Padres, TENEMOS NUESTROS HIJOS, TRATAMOS DE FORMAR BUENAS PERSONAS DE ELLOS, PARA QUE EN EL FUTURO TENGAN HERRAMIENTAS Y SE PUEDAN DEFENDER DE TANTA COMPETENCIA QUE HAY, Y EN DETERMINADO MOMENTO QUE POR CIERTO NI CUENTA NOS DAMOS SE NOS VAN, A HACER SU VIDA... :)
    Es muy hermoso...
    Que tengas buen día.

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  3. Hola buenos dias.
    Es realmente toda una experiencia... plasmas la gran importancia que tiene para ti el ser madre, y el como conllevas ambas cosas es muy admirable y respetable, como aceptar que como ser humano profesionalmente hablando se puede creecer dia a dia.
    Un beso

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  4. HOLA FLOR
    CONSIDERO IGUAL QUE TU, QUE DEBEMOS SIEMPRE DE PREPARARNOS PARA QUE NUESTRA LABOR DOCENTE SE LLEVE ACABO DE UNA FORMA EFICAZ Y EFICIENTE.

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